9.23.2010

Todo septiembre

Voy a salir,
a saludar hormigas mínimas entre sus naves de tierra,
respirar música entre los pétalos de una flor ajo cualquiera,
abrazarme al pasto despeinado, flotar por la llanura entera,
comer todos los gajos triángulo de una naranja jugo con primavera,
cantar con el arroyo, a sus muchos verdes y a sus pocos magentas,
y entender todo,
por haber olvidado cementos y dejado las preguntas afuera.

9.17.2010

Escala de grises

Sobre mí
terrones de azúcar;
sobre el azúcar
sus páginas ya amarillas.
Yo visito todas las noches un mismo cuento,
el cuento que ya olvidaron,
esta escala de grises se apura al negro infinito.
Las luces me nieblan y nublan y suspiran conmigo.
Suspiro era grito.
La espalda cada vez más cerca del piso.
Mis ganas se derriten en un segundo de cuarenta minutos. El minuto pide más azúcar y hace del mar un río.
Yo pido sólo porque no tengo nada para dar.
Yo pido porque esta gente para algo está.
Yo pido porque ellos lo tienen todo y yo quiero más.
Vos, adentro mío, vos, el que palpita sin preguntar, necesito que te vacíes de negro y dejes lugar.

9.03.2010

Viento y arena

Sos cuatro extremidades atadas por el viento y un mar que entre continentes camina,
yo estoy espesa de arena y espero en la costa llegar con mis dedos a mirar otra orilla.

Unas gotas de tormenta me dejan serena y me encuentran vacía.
Vos miras con encanto los ojos ajenos y encantás las salidas.

Despierto hoy contenta, se marea serena la marea tranquila.
Vos viajas.

-

A Armandito

Platón

¿Para qué sirven una almohada y unas sábanas? Las miro con deseo. Las miro, respiro, las miro. Desde que soy muy chica no puedo dormir si antes no imagino y sueño. Sueño despierta para poder dormir. Y esos sueños son perfectos. El mundo ideal se diluye en un sueño. Y si me despierto en medio de la noche lo busco, al sueño, lo pienso, lo veo, lo toco y lo sueño. Entonces duermo.

¿Qué es una noche sin un sueño? ¿Para qué existe la noche si no hay un sueño que pensar? Hoy no quiero que llegue la noche porque no se ya que más soñar. Los sueños soñados no alcanzaron, y fueron muy pocos o demasiados. ¿Por qué no se acaba la vida si ya no tengo en que soñar? Debería. Esta noche está confundida, llegó pensando que yo estaba lista y no estoy. Pero nunca espera, avanza sin recordarme. Me pasa por encima y me pisa. Me deja bajo sus pies monumentales.

Un sueño me atraviesa después durante el día y pienso: creo que pienso.

La realidad mira al sueño y lo desea. Nunca vas a ser sueño, realidad. Y el sueño mira a la realidad y la desea. Y tampoco vas a poder ser ella vos, sueño.

Y yo me pregunto: ¿A quién prefiero?

Opciones: la armo como me gusta y la pienso sobre mi cama. O me enfrento con el mundo vertical. Ese que se vive parada. Ese que es día y después noche y no me pregunta si dormí bien. A el no le importa. El tiene que ser día y después noche porque alguien más ayer durmió bien. Y alguien tiene que dormir mejor esta noche. Y alguien tiene que tener una pesadilla en 5 años y 3 meses y yo, alguien como yo, soñar despierta que ya no sueña más.

No tener más sueños, ¿qué significa?.

Los dedos que no escriben

Pienso que pienso y que pienso lo que no existe. Y ahora que lo pienso unas partículas de aire van reuniendose y lo forman. Lo toco y existe.
Lo olvido y desaparece, me olvidan y me diluyo. Si todas las personas me olvidaran, como respiraría este órgano mío? Le doy un órgano ahora al pensamiento y está más vivo. Se hace grande y me supera. Abro la ventana y se hace chico con el frío. Cierro los ojos, más lo pienso y más existo. Busco materia prima para un sueño que todavía no pensé, no empieza y está vacío. No se ya si lloro un sueño o la realidad que no es lo mismo. Y si el sueño se convirtiese en real ya no habría dos mundos, en donde existo?
Y si ese sueño siguiese vacío, como duermo, como vivo?
Quiero que estos dedos que no escriben ya dejen de preguntarme cosas, respondan algo, fumen alivio. Escriben “fumen”, de donde salen? Quien dijo eso? Quien fuma alivio?
Los pájaros y arañas son tan reales, son tan lo mismo. Y veo y busco y descarto.

Sigo yo

Es tan fácil ser como soy y simplemente como soy, y nada más.
Y luchar contra mi siendo yo, simplemente y nada más.
Y querer ser más siendo yo, nada más.
Y querer todo lo contrario a mi, siendo yo, amaneciendo y anocheciendo yo.
Tan fácil es que ignoro los minutos, simulo que no pasan, y entonces sigo siendo yo. Porque si el tiempo no pasa, qué cambio puede venir?
Y así sigo siendo yo.
Persigo yo el mismo camino de donde vengo y toco entonces mi propia espalda, navego un circulo, descubro un hilo, lo escondo porque sigo siendo yo. Y que fácil es.

2.28.2010

Les regalo este brazo

Si la ilusión fuese una extremidad en mi cuerpo, yo hoy me la cortaría. Como hace el hombre ese al final de Saw 1, agarraría la sierra hoy mismo porque siento que también mi extremidad puede estar encadenándome.

Se disfraza de motor de mis pasiones y fuerzas ... ¿De qué vive el hombre si no tiene ilusión? Quizás viva del presente, de lo real, de lo que toca y puede sentir.

Estoy parada en una costa de arena seca, veo olas que vienen suaves, hermosas, el sol las llena de reflejos mágicos y a cada paso de ellas, una sonrisa en mi cara va creciendo un milímetro. Y así, radiante como venía me dice ... me voy, me voy, me olvidé algo allá atrás, mar adentro y se pierde en la nada, se hace mar abismal, inmenso. Ilusión deviene horizonte.

El objeto de mis ideas no existe y se veía tan real en los sueños que mis dedos se estiran a tocarlo y la no sensación es la sensación más poderosa y todo lo que voy a tener.

Mis dedos estirados hacia la vía láctea.

Si una ola no me toca mi piel va a secarse, ya la siento quebrándose y después de ella vienen los órganos, yo sé que vienen.

El mar atrae, inquieta pero el movimiento de las olas tiene para mí un nombre, lo llamo abandono.

No quiero ver una ola más que se atreva a abandonarme.